La Escuela de Enfermería FJD-UAM, con Campus en el Hospital Universitario General de Villalba, consolida un modelo de excelencia basado en innovación tecnológica y humanización
La Enfermería se mantiene como una de las titulaciones sanitarias con mayor demanda

- El Campus Villalba de la escuela tiene una capacidad formativa de 50 plazas por curso, y su modelo combina enseñanza personalizada, simulación clínica avanzada, realidad virtual, impresión 3D, seguimiento digital de prácticas y formación en competencias humanas como la empatía, la escucha activa y el trabajo en equipo
- La integración del campus dentro de las instalaciones del hospital villalbino facilita el seguimiento del amplio programa de prácticas clínicas que los estudiantes desarrollan en el centro, en colaboración con los profesionales asistenciales
En la semana de celebración de la PAU (Pruebas de Acceso a la Universidad) y ante el próximo periodo de preinscripción universitaria, Enfermería se mantiene como una de las titulaciones sanitarias con mayor demanda. En este contexto, la Escuela de Enfermería Fundación Jiménez Díaz, adscrita a la Universidad Autónoma de Madrid (FJD-UAM) y con campus en el Hospital Universitario General de Villalba
-hospital público de la Comunidad de Madrid-, consolida su posición como centro de referencia en la formación de profesionales de la salud, con un modelo que combina experiencia, innovación tecnológica, simulación clínica avanzada y humanización del cuidado.
Fundada en 1962, cuenta actualmente con dos campus: en Villalba (dentro de las instalaciones del hospital) y en Pintor Rosales (Madrid, a 10 minutos del Hospital Universitario Fundación Jiménez Díaz), y una capacidad formativa de 50 y 140 estudiantes, respectivamente, por curso. Su cercanía a los citados ambos hospitales facilita, además, el seguimiento del amplio programa de prácticas clínicas que los estudiantes desarrollan en ambos centros, en colaboración con los profesionales asistenciales.
En el caso del campus de Villalba, la escuela ofrece 50 plazas por curso y registra una elevada demanda de solicitudes, lo que refleja el interés creciente por unos estudios orientados al cuidado, la seguridad del paciente y la atención sanitaria humanizada. "Nuestro lema es que formamos personas que cuidan de personas. Eso ya da una idea de cómo cuidamos a nuestros estudiantes. Trabajamos con ellos desde una educación personalizada y la innovación docente es una de nuestras prioridades", explica la Dra. Paloma Rodríguez, directora de la escuela.
El modelo educativo de la Escuela de Enfermería FJD-UAM combina metodologías docentes innovadoras, tecnología aplicada al aprendizaje y una enseñanza basada en valores, con el objetivo de ofrecer una formación integral que una conocimientos teóricos, competencias técnicas y habilidades humanas esenciales para el ejercicio de la Enfermería.
Adaptado al Espacio Europeo de Educación Superior, incorpora plataformas online, clases interactivas, gamificación, realidad virtual e impresión 3D, además de una plataforma digital propia para el seguimiento online de las prácticas clínicas, que permite una comunicación continua entre tutores asistenciales, tutores académicos y estudiantes durante todo el proceso formativo.
Simulación clínica para aprender en un entorno seguro
Uno de los pilares del modelo formativo de la escuela es la simulación clínica, presente desde el primer curso y durante toda la formación. A lo largo del Grado, los estudiantes realizan alrededor de 200 horas de prácticas de laboratorio y simulación clínica en el Centro de Simulación Clínica Avanzada, equipado con tecnología avanzada, salas de alta fidelidad, espacios de debriefing y escenarios que replican entornos reales de atención sanitaria. Esta metodología permite entrenar competencias técnicas y humanas -como la toma de decisiones, el pensamiento crítico, la comunicación, la empatía y el trabajo en equipo- en un entorno seguro, favoreciendo la inmersión clínica y la transferencia del aprendizaje a la práctica asistencial real.
"El centro de simulación cuenta con tecnología y espacios específicos para que el alumno tenga una inmersión total, muy similar a la que encontrará después en los hospitales donde realizará sus prácticas clínicas. Por ejemplo, cuando se forma en un entorno de Unidad de Cuidados Intensivos (UCI), trabaja con el mismo aparataje, las mismas bombas y los mismos monitores que verá después en la práctica real; lo que ayuda a que el estudiante conozca previamente el entorno, vaya con más seguridad", señala la directora.
El centro emplea simuladores de alta y media fidelidad, pacientes estandarizados y recursos avanzados, como la realidad virtual, para recrear situaciones clínicas complejas y entrenar competencias técnicas y no técnicas en un entorno seguro. Además, la simulación se utiliza también como herramienta evaluativa, con la realización anual de la ECOE, el Examen Clínico Objetivo y Estructurado que permite valorar el aprendizaje, identificar áreas de mejora y reforzar la seguridad del paciente como eje central de la formación.
Formación técnica, humana y en valores
Junto a la preparación técnica, la Escuela de Enfermería FJD-UAM concede un papel central a la formación en competencias humanas, y así lo aplica en sus dos campus. El diseño de metodologías docentes diferentes busca mejorar la experiencia del estudiante y promover la humanización del cuidado mediante el desarrollo de habilidades sociales, comunicativas y relacionales.
"Para ser una buena enfermera se necesitan cualidades muy importantes, como la empatía, la compasión, la escucha activa o saber trabajar en equipo; desde nuestra escuela contribuimos a ello trabajando con los alumnos de forma muy personalizada para que, cuando se incorporen a los equipos de trabajo, sepan conectar con el equipo de Enfermería, con los pacientes y con sus familias", afirma la Dra. Rodríguez.
En esta línea, la escuela incorpora prácticas clínicas con tutores asistenciales y académicos, pacientes y familiares, así como un programa de mentoría entre iguales. Además, trabaja con metodologías orientadas a mejorar la comunicación, la colaboración y el trabajo en equipo, competencias fundamentales para integrarse en entornos asistenciales reales y contribuir a una atención más segura, cercana y centrada en el paciente.
El acompañamiento personalizado constituye otro de los rasgos diferenciales de la escuela que se prioriza igualmente en el Campus Villalba. La cercanía entre estudiantes, docentes y tutores facilita un seguimiento continuado, tanto del progreso académico como del desarrollo de actitudes responsables y comprometidas con la profesión.
Además, la escuela cuenta con una amplia oferta de programas de postgrado, orientados a que los titulados puedan adquirir competencias avanzadas en áreas clave de la Enfermería, y destaca por su alta empleabilidad, reflejo de una formación conectada con las necesidades actuales del sector sanitario.













